La Real Sociedad Española de Química (RSEQ) y la compañía médica Lilly han reconocido a cuatro jóvenes investigadores españoles cuyas líneas de trabajo abren nuevas vías en áreas clave para la salud como el metabolismo en tiempo real, la neuroprotección o la síntesis sostenible de fármacos. Los galardones, en su XXIV edición, distinguen a químicos que se encuentran en la etapa inicial de sus carreras y a investigadores en etapa predoctoral, incentivando así la producción científica de jóvenes talentos.
La ganadora del Premio de Investigación Early Career Researcher en esta edición, Irene Marco-Ríus, del Institute for Bioengineering of Catalonia (IBEC), explica que: “Mi investigación conecta el desarrollo de nuevas metodologías analíticas que permitan medir el metabolismo en tiempo real y obtener información funcional -muy difícil hasta ahora- con aplicaciones biomédicas. Utilizamos una técnica avanzada que permite estudiar procesos metabólicos en tiempo real, de forma no invasiva”.
Por otro lado, los Premios de Investigación para Alumnos de Doctorado han reconocido a Sergio Barbeira Arán, de la Universidad de Santiago de Compostela (USC); Albert Gallego Gamo, de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), y Victor Manuel Amador Luna, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Sus líneas de trabajo reflejan cómo la química orgánica, la química farmacéutica y la química analítica alimentan avances con aplicaciones potenciales en ámbitos como el desarrollo de fármacos, la investigación biomédica y la salud cerebral.
“La Real Sociedad Española de Química (RSEQ) apoya a los jóvenes químicos en los comienzos de sus carreras investigadoras, que suelen ser los más delicados”, ha señalado Fernando Cossío, presidente de la RSEQ. Además, añade que: “El futuro de la química española depende, en una medida importante, de que estos jóvenes puedan desarrollar sus ideas. En este contexto, la colaboración continuada entre Lilly y la RSEQ contribuye de forma decisiva a esta tarea, premiando cada año a los investigadores más brillantes, dando visibilidad a sus proyectos y, por extensión, a sus mentores, colaboradores, y centros de trabajo”.
Por su parte, María José Lallena, directora del Centro de I+D de Lilly España, destaca: “Reconocer a jóvenes investigadores es una forma de impulsar el talento que marcará el futuro de la innovación en salud. En Lilly apostamos por la colaboración entre academia e industria para convertir el conocimiento científico en soluciones que mejoren la vida de los pacientes”.
Los galardones cuentan con una dotación económica de 10.000 euros: 4.000 euros para el Premio Early Career Researcher y 2.000 euros para cada uno de los tres Premios para Alumnos de Doctorado.
Química predoctoral con impacto en salud
En un contexto de retos biomédicos y de necesidad de innovación sostenible, estos galardones buscan trasladar un mensaje: la ciencia joven, cuando se apoya con recursos y reconocimiento, puede acelerar descubrimientos con alto valor social. En esta realidad se enmarca el proyecto de Sergio Barbeira Arán, quien describe cómo su investigación doctoral “se centra en el desarrollo de nuevas metodologías catalíticas para transformar hidrocarburos en compuestos de interés mediante estrategias sostenibles basadas en catálisis y fotocatálisis. Mi tesis explora especialmente la funcionalización de sistemas tensionados y alcanos ligeros, ampliando las posibilidades sintéticas de este tipo de estructuras”.
La investigación de Victor Manuel Amador Luna se centra en el desarrollo de ingredientes neuroprotectores a partir de recursos naturales y subproductos agroalimentarios mediante tecnologías sostenibles. “Una parte del trabajo se ha enfocado en las hojas de naranjo amargo de Huelva, una biomasa infrautilizada con gran potencial como fuente de compuestos bioactivos frente a enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. Además, buscamos demostrar cómo la combinación de química sostenible, tecnología alimentaria y neurociencia puede transformar estos recursos en ingredientes funcionales con impacto real en salud”.
En la misma línea, Albert Gallego Gamo destaca: “Trabajo en síntesis de materiales para fotocatálisis y en métodos impulsados por la luz con potencial en la producción de combustibles solares y la síntesis de fármacos”. Y añade: “Este premio da visibilidad al trabajo predoctoral y reconoce también la importancia de las redes de colaboración en investigación”.
Con más de dos décadas de trayectoria, los Premios de Investigación de la RSEQ y Lilly han contado en su XXIV edición con la participación de 26 candidatos al Premio de Investigación Early Career Researcher y de 38 aspirantes a los Premios de Investigación para Alumnos de Doctorado. Su resolución deja cuatro nombres propios e historias de investigación que conectan laboratorio, salud y futuro.